Esencia

Vinos muy puros

Nuestros vinos son originales por sus uvas autóctonas, la mezcla de clima atlántico y mediterráneo. Marcan la diferencia los viejos viñedos inmersos en una Reserva de la Biosfera, la altitud de 900 metros, los suelos, la biodiversidad ecológica… 

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La delicada rufete tinta

Nuestra uva esencial es la rufete, variedad predominante de la zona y prima lejana de la pinot noir con la que comparte la potencialidad de producir vinos muy delicados a la vez que intensos, complejos y frágiles, con excelente acidez, muy elegantes.

Esta uva requiere grandes cuidados, pero puede llegar a producir vinos excepcionales. Cámbrico Rufete El Pocito procede de las cepas más viejas de nuestra viña, cepas que apenas dan 500 gr. de uvas excepcionales con las que elaboramos uno de los vinos más complejos.

La reveladora rufete blanca

Tras siete años de investigación y numerosas microvinificaciones hemos sacado al mercado una pequeña cantidad de botellas de este originalísimo vino que fue Vino Revelación Guía Peñín 2022.

La rufete blanca es la más escasa de nuestras variedades. Su hollejo carnoso, alta acidez, maduración tardía y perfil aromático propio la convierten en una uva única que dará muchas alegrías a Cámbrico, a los demás productores de la zona y fundamentalmente a los afortunados que tengan la oportunidad de disfrutar de los vinos que con ella se producen.

Aragonés y calabrés, vinos con personalidad poco común

Junto a la rufete, rescatamos la uva aragonés que no es otra que la tempranillo aclimatada a Sierra de Francia. Con un racimo compacto, hollejo más grueso y firme que la rufete, da vinos muy originales con agradables aromas de fruta de bosque y la finura que aportan las viñas centenarias sobre suelos graníticos.

La calabrés estaba prácticamente extinguida. Cuando iniciamos su recuperación en 2002 solo encontramos 36 plantas con las que hicimos una microvinificación de resultados sorprendentes: poco color, aroma a rosas y piel de naranja… con este  resultado decidimos injertarla en viñas viejas para obtener más calidad en menos tiempo. Se trata de una garnacha local bastante única de la que los mayores del pueblo decían:

“Uva calabrés,
ni la comas ni la des,
ni la enseñes al vecino
que es muy buena para el vino”

¿Te apetece visitarnos?

Conoce la esencia de nuestro proyecto de recuperación del patrimonio vinícola. No es una visita habitual de bodega, es una exploración al territorio vitícola más olvidado y un recuerdo al legado romano y de los mayores de Sierra de Francia.